Bajo la influencia de la revolución rusa, en 1922 se creó el Partido Comunista de Chile. Su historia ha estado en el vaivén de la integración política y la persecución, pasando entre sus filas numerosos intelectuales y hombres de letras.
En 1912 surge el Partido Obrero Socialista encabezado por Luis Emilio Recabarren, con el fin de organizar la defensa y emancipación de los trabajadores de la dominación capitalista. Diez años más tarde, bajo el influjo de la Revolución Rusa, cambió su nombre por el de Partido Comunista de Chile, estableciendo una estrecha y duradera relación con el movimiento comunista internacional promovido y dirigido por la Unión Soviética.
En
1932 el Partido Comunista asumió un lugar en el sistema político democrático y
representativo que inauguraba el segundo gobierno de Arturo Alessandri. A fines de la década del treinta, participó en una alianza política
liderada por los radicales denominada Frente Popular, la que se mantuvo en el poder hasta 1952. Esta alianza estaba en plena
sintonía con la estrategia del comunismo internacional, concebida como una
plataforma interclasista que pretendía evitar el triunfo del fascismo en el
mundo.
La alianza fue provechosa para el Partido Comunista chileno, pues en 1947 ya alcanzaba el
16,5% del electorado. Asimismo, a pesar de definirse como un partido de clase
netamente obrera, incorporó a sus filas gran cantidad de profesionales e
intelectuales; destacando personalidades como Pablo Neruda y Vicente Huidobro. Sin embargo, la política internacional de la Guerra Fría llevó a una abrupta salida de los comunistas del gobierno de González Videla, ante el giro de éste hacia una alianza con los partidos de derecha. Pronto el gobierno derivó hacia una pública persecución de los
comunistas, al dictarse, en 1948, la "Ley de defensa permanente de
la democracia", mejor conocida como la
"Ley maldita".
Al
comenzar la década del cincuenta, los comunistas volvieron al sistema político.
Con el Partido Socialista establecieron una alianza con un discurso popular, democrático y
antiimperialista, que se expresó con fuerza en las cuatro candidaturas de Salvador Allende, hasta obtener el triunfo de éste en 1970. Durante el gobierno de la Unidad
Popular, el Partido Comunista puso todos sus
esfuerzos en la consecución de su estrategia gradualista para alcanzar el socialismo, la que fue derrotada por el golpe de Estado de 1973.
En
los primeros años del régimen militar cientos de comunistas fueron muertos,
detenidos desaparecidos, encarcelados, torturados y exiliados; por lo que el
partido se debatió entre la sobrevivencia, el exilio y la lucha contra la dictadura. En la década del ochenta, el
partido adoptó una política de rebelión popular para enfrentar la dictadura de Pinochet; pero, en cambio, triunfó la estrategia de negociación impulsada por
la Concertación de Partidos
por la Democracia a fin de reinstaurar
el régimen democrático en el país. Al finalizar el siglo XX, su marginación de
la alianza de gobierno y el derrumbe de la Unión Soviética le restaron
protagonismo y electorado.
Nunca entendí, porque los comunistas hablan en favor del pueblo. Cuando Allende estaba en el poder, quebró el país , y el pueblo en la miseria, no tenían que comer ni trabajo. Pueden ver, todavía Cuba, que nunca quisieron largar la teta, igualmente Venezuela que están en la mayor pobreza, jamás hicieron algo en beneficio de la Nación, ellos y sus familiares y amigotes quedan millonarios. Un partido comunista en cualquier país es un atraso.
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