EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973 EN VALPARAÍSO - CHILE
Enviado por: Francisco Alarcón Arias, desde Viña del Mar - Chile
“NARRACIÓN” del Almirante don José Toribio Merino
Castro, en sus memorias, de lo acontecido en la madrugada del 11 de septiembre
de 1973 en el Gran Valparaíso.
"Mi inicio el día 11 de septiembre de 1973
fue a las 5 AM, me despertó el Capitán Díaz, quien había dormido toda esa noche
en el suelo, frente a la puerta de mi camarote, apoyado en un cojín y tapado
con su capote para que nadie fuera a entrar o fuera a suceder algo imprevisto
sin pasar por sobre él".
"Eso no lo he olvidado nunca, fue una de las
cosas que me conmovieron ese día, al saber la lealtad a toda prueba de este
oficial. Recuerdo que me senté y me encomendé a Dios y a la Virgen del Carmen.
Recé largamente, pidiéndole que ese día fuese de victoria para la fe y el
cristianismo y de derrota para el ateísmo marxista; y así fue".
"A las 5 AM se iniciaron las operaciones
desde los lugares que se habían determinado en el Plan, por parte de las tropas
de Infantería de Marina y por los regimientos que tenía a mis órdenes; la
Escuela Naval, Escuela de Operaciones, Escuela de Artillería y Armamentos,
Escuela de Abastecimientos, Escuela de Ingenieros, el regimiento Maipo y el
Coraceros. Parte en Las Salinas, parte en Viña del Mar, parte en Valparaíso.
Además, estaba el regimiento de caballería de Quillota, que también cumplió la
misión. También estaba bajo mis órdenes la guarnición de Quintero, que cumplió
las disposiciones correspondientes".
"Los lugares que tenían que ocupar en general
eran claves para el acceso de la gente que podía reunirse en los cordones al
ser alertada por las medidas que se estaban tomando y tratar de bajar al centro
de la ciudad para saquear, alterar el orden público y tratar de evitar que se
cumpliera la acción que estábamos planeando. A pesar que el Plan establecía que
la “Alarma General” para poner en ejecución el Plan se daría disparando tres
cañonazos desde la Guarnición de Orden y Seguridad, la Escuela Naval, la Escuela
de Armamentos y el Fuerte Vergara y los buques surtos en la bahía, dispuse
suprimir todo esto, pues el concepto estratégico de la operación estaba basado
en la sorpresa; con las salvas se habría alertado hasta el Vaticano. La
disposición era acertada para dar cumplimiento al Plan Anti-Insurgencia, si
ésta se presentaba repentinamente y la autoridad era sorprendida y había que
ejecutar el Plan en horas del día, o por emergencia, o cuando hubiera personal
franco, lo que no sucedía en estas circunstancias".
"Las operaciones iniciadas a las 05.00 fueron
absolutamente silenciosas, aunque no para algunos. Se cumplió exactamente según
lo planeado y alrededor de las 05.30 AM estaba toda la tropa en sus lugares. A
esa misma hora, pasé a tomar desayuno junto con el Estado Mayor que estaba
esperándome, lo hicimos rápidamente y nos fuimos cada uno a nuestros puestos de
mando".
"A esa misma hora, 05.30, de acuerdo a lo que
se le había ordenado, el Almirante Weber, Comandante en Jefe de la Escuadra, a
bordo del buque insignia, que había permanecido en Valparaíso, puesto que él no
tomaba parte en la Operación Unitas, ni su buque tampoco, podía comprobar que
los distintos buques que habían zarpado el lunes 10, alrededor de las 11.30,
para iniciar Operación UNITAS, fondeaban en los lugares ordenados para apoyar
las operaciones de las fuerzas de la Primera Zona Naval, en Quintero, Valparaíso,
Laguna Verde y San Antonio, de acuerdo al plan que se había trazado".
"En Quintero estaba el “Cochrane”; en
Valparaíso, el “O´Higgins” y el submarino “Simpson”; en San Antonio estaba el
“Blanco”, y el resto de los buques que no participaban en la Operación Unitas
estaban todos bien en Valparaíso, listos para moverse en caso que fuera
necesario".
"La llegada de estos buques, a las 05.30 de
la mañana, no fue vista, pues volvieron totalmente obscurecidos y habiendo
oscuridad total, ya que el orto de sol ese día era alrededor de las 06.50 AM,
en consecuencia, no empezaba a amanecer".
"Pero sí fue visto y oído el desplazamiento
de los camiones que pasaban con las tropas y tomaban posesión de distintos
puntos. A las 05.45 AM se dio término al cumplimiento del Plan Silencio, a
cargo del comandante Troncoso. Este plan había empezado a ejecutarse antes,
junto con las primeras operaciones de las tropas, a las 05.00, y se había hecho
con tanta habilidad y rapidez que a las 05.45 todo el sistema de comunicaciones
estaba cortado, no funcionaban ni los teléfonos ni las radios ni la televisión;
salvo aquello que se había dejado expresamente operativo y el sistema de
Albatros para las comunicaciones operativas de los que estábamos al mando de
las tropas mismas".
"La radio de la Armada funcionaba normalmente
y una línea telefónica que comunicaba la casa del jefe de Carabineros de
Valparaíso, el comisario coronel Gutiérrez, con la Dirección General de
Carabineros de Santiago, era el único teléfono que estaba funcionando en ese
momento. Como ya he dicho, en este lapso de 45 minutos, se silenciaron 12
radios de gobierno, las tres centrales de televisión y dos radios neutras. Sólo
quedaron dos radios que eran proclives a un cambio de gobierno".
"A las 06.00 envié un mensaje al “General
Armada”, disponiendo que asumía como Comandante en Jefe de la Armada. Me había
nombrado yo mismo como Comandante en Jefe, era el oficial más antiguo que
seguía en el escalafón, después del Almirante Montero, con quien en reuniones
anteriores, del Consejo Naval, habíamos tenido dificultades, pero que en ese
momento no podía seguir de Comandante en Jefe, ya que no estaba de acuerdo con
los actos y actividades que estaban desarrollando la Institución y la Defensa
Nacional en general. Por lo tanto, asumí como Comandante en Jefe, sin avisarle
antes que lo había destituido".
"De acuerdo con los acontecimientos que se
fueron desarrollando, es del caso recordar aquí que alrededor de las 06.15 de
la mañana, el presidente Allende fue despertado en Tomás Moro, por Olivares,
periodista, uno de los pocos que se mantuvo junto a él, le informó que había
llegado un mensaje por teléfono, desde la Dirección de Carabineros, anunciando
que algo raro sucedía en Valparaíso, pues había mucho movimiento de tropas de
Infantería de Marina.
Inmediatamente, como he sabido después, Allende
empezó a inquirir en todas partes información sobre lo que pasaba; nadie sabía
nada".
"El Almirante Montero no contestó el
teléfono, pues se lo habíamos cortado poco antes; estaba consultado en el Plan
Silencio; tampoco tenía vehículo, porque lo habíamos desarmado para que no
pudiera salir de la casa, ni tampoco podía tomar ninguna iniciativa porque no
tenía conocimiento de lo que estaba sucediendo. En consecuencia, el Almirante
Montero no tuvo ninguna participación ni tomó ninguna decisión, pues estaba
imposibilitado de hacerlo, así nadie puede echarle nada en cara".
"Posteriormente, alrededor de las 07.10 AM,
según nos cuentan, partió una caravana de automóviles desde Tomás Moro hacia la
Moneda. Bajaron a gran velocidad, ya que las calles de Santiago estaban
desiertas y el Ejército se estaba desplegando para iniciar sus
actividades".
"La acción en Valparaíso se desarrolló sin
novedad, no hubo resistencia, nadie salió a la calle, en ninguna parte, para
defender a Allende. Desde Playa Ancha hasta Quintero, nadie movió un dedo para
defender el gobierno marxista, ni en los Cerros ni el Plan. Por lo tanto, se
puede decir de a las 08.00 AM, cuando lancé la proclama, Valparaíso vivía un
día de absoluta tranquilidad".
"La única novedad que había era que en muchas
casas se había izado la Bandera Nacional y que la gente cantaba la Canción
Nacional y bailaba de gusto, porque había terminado la pesadilla de
Allende".