sábado, 30 de julio de 2022

INSTITUCIONALIDAD

El Diario Oficial de la República de Chile es la institución oficial del Estado encargada de la publicación de las normas jurídicas que rigen al país. Organismo con más de ciento cuarenta años al servicio de la Patria que, en cumplimiento del mandato constitucional y de otros importantes cuerpos legales, publica leyes, decretos y otras actuaciones jurídicas emanadas de los órganos del Estado. Su misión consiste en dar cuerpo a la certeza jurídica que el Estado de Derecho necesariamente requiere, lo que se materializa a través de la publicación de la ley y de la presunción de que todo cuerpo legal promulgado en la forma prescrita en la Constitución se supone conocido por todos, sin admitir prueba en contrario, desde su publicación en el Diario Oficial.

De la misma forma, el Diario Oficial cumple con la obligación de publicar todas aquellas actuaciones que, tanto en el ámbito público como privado, tienen relevancia en la vida jurídica, económica y social del país, y que deban cumplir con el requisito de publicidad que la ley exige.

El Diario Oficial integra la Subsecretaría del Interior, de acuerdo con lo establecido en el Decreto Supremo N°22, de 2016, del Ministerio del Interior y Seguridad Publica, que Aprueba Reglamento sobre Organización y Funcionamiento del Diario Oficial de la República de Chile. Su actual director es don Juan Jorge Lazo Rodríguez. - HISTORIA - De los 200 años que nuestra Patria acaba de cumplir, más de la mitad ha

tenido al Diario Oficial como un privilegiado testigo de la historia de Chile, que ha registrado no sólo su desarrollo legislativo, sino que muchos otros acontecimientos que reflejan momentos históricos de nuestra vida independiente.

El Diario Oficial de la República de Chile fue creado por Decreto del 15 de noviembre de 1876, bajo la presidencia de don Aníbal Pinto Garmendia. Su primera edición se publicó el 1 de marzo de 1877, reemplazando al periódico El Araucano. Desde entonces y salvo en contadas excepciones, el Diario Oficial aparece todos los días hábiles de lunes a sábado.

Las ediciones normativas anteriores al Diario Oficial, que se han encargado de publicar nuestros cuerpos legales, nacen en forma más sistemática con la Aurora de Chile (1812), y le sigue el primer periódico propiamente oficial,  llamado El Monitor Araucano (1813), continuando con otras publicaciones legislativas especializadas como las Gacetas del Rey (1814) y del Gobierno (1817), la Gaceta de Santiago (1817), la Gaceta Ministerial (1818), el Boletín de las Órdenes y Decretos del Gobierno (1823) y El Araucano (1830), para culminar con el Diario Oficial (1877), publicación que ha permanecido hasta nuestros días.

Desde entonces, el Diario ha sido un reflejo “oficial” de la historia de Chile. Allí se han impreso las leyes y decretos que rigen a los ciudadanos, se han constituido señeras instituciones que forman parte de la vida cultural y comercial del país y en sus inicios se publicaron actas de sesiones del Congreso, discusiones parlamentarias, reportes de la guerra y muchos otros documentos de gran valor testimonial. Desde esa perspectiva, el Diario Oficial es una bitácora de los hechos que han dado vida a la identidad cultural, social, política y económica del país.

En sus orígenes la publicación del Diario se entregó a la Imprenta Nacional, posteriormente fue editado por diversos concesionarios, Empresa Periodística La Nación y por el propio Estado. En el año 1934 se constituye para el efecto y se encomienda la publicación a la Empresa Periodística La Nación S.A., lo que se mantendría hasta su disolución. Con ello, en agosto de 2013, el Diario Oficial retorna al Ministerio del Interior y Seguridad Pública, de conformidad con lo establecido en el artículo 3, letra e) del DFL N° 7.012 de 1927, que fijó las atribuciones de las Secretarías de Estado, estableciendo la dependencia del Diario Oficial de este Ministerio. Finalmente, en 2016 y luego de casi 140 años de historia, se dicta el “Reglamento sobre Organización y Funcionamiento del Diario Oficial de la República de Chile”, norma que regula todos los aspectos operativos y legales del Diario, sustituyendo además su soporte de publicación. En el mismo año, se publica el Reglamento del Boletín Oficial de Minería que desde el 2017 encarga, de acuerdo a lo establecido en el Art. 83 del Código de Minería, la publicación de este suplemento al Diario Oficial.

DIRECTORES

El primer periódico oficial, conocido como “El Monitor Araucano” fue dirigido por fray Camilo Henríquez, le sucedió como redactor de la Gaceta del Rey el literato José María de la Torre. Mas tarde, el último predecesor del Diario Oficial, El Araucano, fue encargado a Manuel José Gandarillas, colaborando con él don Andrés Bello.

EL ACTUAL DIARIO OFICIAL 

En la actualidad el Diario Oficial integra la Subsecretaria del Interior y se encuentra regulado por el Decreto Supremo N°22, de 2016, del Ministerio del Interior y Seguridad Publica, que Aprueba Reglamento sobre Organización y Funcionamiento del Diario Oficial de la República de Chile. Así, tras su entrada en vigor, el 17 de agosto de 2016, y en concordancia con las tendencias globales en materia de publicaciones oficiales, el Diario Oficial pasó de imprimirse a publicarse electrónicamente con validez legal, permitiendo su acceso desde cualquier dispositivo en cualquier parte del mundo de manera gratuita.

El Diario Oficial del día puede ser accedido y descargado gratuitamente en formato pdf. Cada edición está compuesta por publicaciones independientes con validez en forma separada y suscritas con firma electrónica avanzada y sellado de tiempo, garantizando su autoría (emanado desde el Diario Oficial), integridad y fecha de publicación. Además, cuentan con un CVE (Código de validación Electrónica), para verificar la autenticidad de una versión impresa. La publicación puede ser descargada, trasmitida y subida electrónicamente a plataformas de tramitación, como la del Poder Judicial, o ser reproducida en otros sitios, públicos o privados, amplificado su difusión de manera efectiva, sin afectar su autenticidad. Finalmente, y solo para efectos de mantener el patrimonio documental impreso del Estado, se imprimen 5 ejemplares cada día.

https://www.diariooficial.interior.gob.cl/quienes-somos

viernes, 29 de julio de 2022

Lengua española

La lengua española, llegó a tierras americanas con los primeros españoles y comenzó con rapidez a propagarse por el continente. Durante la colonia, la lengua hablada en Chile fue adquiriendo sus propias particularidades, rasgos fonéticos, sintácticos y léxicos.

Las lenguas son sistemas de comunicación vivos, sujetos permanentemente como toda expresión cultural a procesos de cambio, adaptación y estabilización. En el caso de la lengua española, esta fue trasplantada a América por los primeros contingentes de conquistadores hispanos que alcanzaron Tierra Firme a fines del siglo XVI, en boca de quienes comenzó a propagarse rápidamente desde la región antillana hacia el resto del continente. La composición demográfica de estos grupos de adelantados resultó determinante en la fisonomía que terminaría adquiriendo el español a este lado del Atlántico: la presencia mayoritaria de población andaluza imprimió al habla americana los rasgos característicos de ese dialecto que hasta hoy la identifican frente a la modalidad peninsular.

Durante el período colonial, la lengua hablada por los habitantes de Chile fue adquiriendo sus propias particularidades, rasgos fonéticos, sintácticos y léxicos que la diferenciaron de las demás variedades de español que cristalizaron en otras regiones hispanoamericanas. El aislamiento geográfico del territorio chileno y su condición relativamente marginal respecto de los centros de irradiación cultural, restaron fuerza a la influencia de los modelos de prestigio vigentes en ciudades como Lima o Madrid, facilitando, en cambio, el desarrollo de ciertos usos propios del habla vulgar. El prolongado contacto cultural entre españoles e indígenas se dejó sentir especialmente en el plano léxico, con la incorporación de un considerable repertorio de voces de etimología mapuche y quechua a la lengua criolla. Para la época de la Independencia, las principales características estructurales del español de Chile habían quedado ya establecidas; pese a ello, ciertos usos lingüísticos y ortográficos aún no estaban del todo afianzados, por lo que el empleo de algunas palabras, su pronunciación y su escritura continuaron mostrando un comportamiento vacilante.

Hacia mediados del siglo XIX, el creciente arraigo de la imprenta, la incipiente articulación de un sistema de instrucción pública y la fundación de instituciones clave en el desarrollo de la cultura nacional -como la Universidad de Chile- generaron un contexto propicio para la fijación de una norma estándar, es decir, de una variedad de lengua convencional, entendida por todos los hablantes de la comunidad, utilizada en el ámbito público y en la enseñanza escolar. Crucial dentro de este proceso fue la figura de Andrés Bello, quien en 1847 publicó su Gramática de la lengua castellana, texto prescriptivo que, al establecer el modelo de lengua culta que prevalecería en el país, puede ser considerado como la más influyente herramienta de política lingüística implementada en la República.

La preocupación de la clase intelectual chilena por fomentar el desarrollo de una identidad cultural propia para la Nación en ciernes dio pie a las primeras discusiones que problematizaron públicamente las singularidades del habla chilena frente al canon peninsular. La famosa controversia filológica de 1842 fue el hito que marcó la germinación de una conciencia lingüística entre los chilenos y que preparó el terreno para las primeras publicaciones relativas al español de Chile que aparecieron a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, fundamentalmente bajo la forma de manuales de "vicios del lenguaje", gramáticas y catálogos de voces de uso diferencial. En esta línea, Zorobabel Rodríguez (1831-1901) publicó en 1875 el primer Diccionario de chilenismos, trabajo de intenciones pedagógicas que dio inicio a la producción lexicográfica nacional.

Pese a estas tentativas preliminares, no fue sino hasta fines de ese siglo, con la llegada al país del filólogo alemán Rodolfo Lenz (1863-1938), que la Lingüística se inició en Chile como disciplina científica. Sus investigaciones de enfoque descriptivo y el exhaustivo trabajo de campo que realizó por décadas fueron un aporte fundacional para el conocimiento del español hablado en Chile, de la literatura oral criolla y de la lengua mapuche, y crearon escuela en el medio académico nacional. Continuador de esta tradición fue Rodolfo Oroz (1895-1997), lingüista que desde 1930 se dedicó a estudiar las particularidades del habla chilena, expuestas in extenso en su obra de referencia obligada La lengua castellana en Chile (1966). La investigación lingüística contemporánea ha tenido entre sus más destacados exponentes a Ambrosio Rabanales (1917-2010), cuyo enfoque de los estudios gramaticales tuvo amplia repercusión en todo el ámbito hispánico.

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3525.html

miércoles, 27 de julio de 2022

 Las Ramadas

La ramada o fonda es uno de los sellos distintivos de nuestras celebraciones nacionales. Estos establecimientos ocasionales, desde sus inicios han expresado una identidad de raigambre campesina que gira alrededor de la comida, el baile y la alegría.

En la actualidad, la ramada o fonda constituye uno de los sellos distintivos de nuestras celebraciones nacionales. Dentro de las festividades cívicas republicanas, hoy denominadas "Fiestas Patrias", destaca la temprana incorporación de esta particular forma de sociabilidad dentro del programa festivo, práctica que persiste hasta hoy.

Distintas denominaciones han recibido las ramadas, cuyos orígenes se remontan al período colonial, específicamente al siglo XVI. Forma de sociabilidad propia de los sectores populares rurales, la ramada fue trasplantada por los sujetos que se trasladaban a las ciudades, quienes, una vez instalados en sus arrabales y suburbios, reprodujeron las costumbres de sus antiguos lugares de residencia.

Así, los vocablos chinganaramada o fonda hacen referencia a algo más profundo que un mero recinto físico. Además de ser centros de diversión genuinamente populares, gestionados principalmente por mujeres, estos establecimientos ocasionales expresaban una identidad de raigambre campesina, conformada de manera independiente a las elites económicas y políticas de la época.

Además de constituir un lugar de entretención esporádica, las ramadas fueron desde época colonial el escenario de diversos eventos de índole familiar, lúdica o religiosa, dada la facilidad con que podían ser levantadas. Al igual que muchas otras instancias de esparcimiento, estas reuniones populares eran amenizadas con música, canto y baile, y en ellas era infaltable la costumbre de consumir alcohol.

Con la instauración de la República en las primeras décadas del siglo XIX, las fiestas cívicas recién instauradas se presentaron como una nueva oportunidad para que el mundo popular reprodujera su particular forma de festejo. Entonces se produjo un proceso espontáneo de apropiación de esta fiesta por parte de la clase dirigente, pues percibió la fuerza social que había tras esta costumbre popular y lo conveniente que resultaba para inculcar sentimientos de adhesión a la nación chilena. La persistencia de esta forma de celebración hasta nuestros días se explica en parte por esta actitud del grupo dirigente que la transformó en la expresión más emblemática del programa festivo republicano, aunque luchó por distanciarla de eventos de tipo religioso.

En efecto, la mayoría de las celebraciones patrias del siglo XX contemplaron la inauguración de fondas y ramadas como parte oficial del festejo, a diferencia de los programas oficiales del siglo XIX, que solo hacían referencia a regocijos, volantines, carreras y música, sin mencionar específicamente estos recintos de entretención popular. El carácter institucional que adquirieron las ramadas como manifestación oficial de la identidad patria, se aprecia en ocasiones como la inauguración de la fonda oficial del Parque O´Higgins en Santiago, evento al cual anualmente acuden autoridades cívicas y gubernamentales, encabezadas por el presidente de la República.

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3545.html

martes, 26 de julio de 2022

Gastronomia

La gastronomía de Chile es producto de la mezcla entre la tradición indígena y el aporte colonial español,1​ combinando sus alimentos, costumbres y hábitos culinarios.23​ A lo largo del tiempo, ha tenido aportes menores de cocinas europeas por parte de inmigrantes, como la alemana e italiana; sin embargo, en el siglo xx tuvo una importante y marcada influencia de la cocina francesa.1​ Estos elementos conformaron lo que se conoce como «cocina criolla chilena», la cual destaca por sus variados sabores, ingredientes y colores,4​ resultado de la diversidad geográfica del país,35​ acompañada de bebidas alcohólicas como el pisco y el vino chilenos.

Los platos más tradicionales de la cocina chilena son el ajiaco, los anticuchos, los asados, la calapurca, el cancato, la carbonada, la cazuela, el chapalele, el charquicán, el curanto, las empanadas de pino, las humitas, el milcao, la paila marina, la pantruca, el pastel de choclo, el pastel de papa, el pescado frito, los porotos granados, el pulmay y el tomaticán, entre muchos otros…

https://es.wikipedia.org/wiki/Gastronom%C3%ADa_de_Chile







 

 



 


lunes, 25 de julio de 2022

Puertos de Chile

Puerto San Antonio: es una comuna y ciudad costera de la zona central de Chile, capital de la Provincia de San AntonioRegión de Valparaíso. Es el puerto con mayor movimiento de contenedores y junto al área urbana de las comunas de Cartagena y Santo Domingo, conforma la Conurbación San Antonio. La ciudad se divide a su vez en varias localidades y/o sectores, siendo las más conocidas Llolleo, Barrancas, centro, Cementerio, Cerro El Carmen, San Juan, Lo Gallardo, Malvilla, Alto Mirador y la Población 30 de marzo.


 Puerto de Valparaíso: Los antecedentes más confiables sobre la historia portuaria de Valparaíso datan de 1810, años en que la ciudad estaba conformado por dos aldeas (Almendral y el Puerto) separadas por el Cabo. En las cercanías del Cabo, un acaudalado comerciante había construido un muelle llamado “Villaurrutia”, frente a la cueva del Chivato donde hoy se encuentra el edificio del diario “El Mercurio de Valparaíso”.

Entre 1810 y 1831 se construyeron otros atracaderos y en 1832 se levantaron los primeros almacenes francos para el depósito de cargas provenientes de Europa y Asia. Años más tarde, entre 1870 y 1876 se erigió el Muelle Fiscal que prestó servicios hasta 1919 aproximadamente.

Puerto San Vicente: Concesionado el 1 de enero del 2000 a la empresa San Vicente Terminal Internacional S.A (SVTI), el puerto San Vicente está ubicado al oeste del sector El Arenal y al norte del sector Industrial y de la Bahía de San Vicente. Actualmente es uno de los principales puertos en el Pacífico Sur y moviliza principalmente contenedores con productos forestales, de la industria acuícola y cargas relacionadas al sector agroindustrial del centro sur de Chile.

 Puerto coronel: es una compañía chilena que opera el puerto que se ubica 25km al sur de la capital regional, Concepción. La empresa pertenece a un grupo de firmas privadas chilenas, entre las que figuran la constructora chilena Belfi. Puerto de Coronel se formó como compañía en 1989 y obtuvo su concesión marítima en 1990. La construcción de un muelle y de instalaciones industriales comenzó en 1995 y el puerto comenzó a operar en 1996.

 Puerto Lirquén: es un recinto portuario propiedad de Portuaria Lirquén, que mueve más de 5 millones de toneladas anuales, principalmente carga forestal, como celulosamadera aserrada, rollizos y paneles. Se ubica en la comuna de PencoRegión del Biobío, en ChileCuenta con dos muelles con capacidad para seis sitios de atraque, además de infraestructura y servicios especializados en productos forestales, graneles, contenedores y carga general. Es el mayor puerto privado de servicio público en Chile.

https://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_Lirqu%C3%A9n#:~:text=Historia,carb%C3%B3n%20a%20trav%C3%A9s%20de%20lanchones.

Puerto Caldera: La Sociedad tiene por objeto la construcción y explotación de toda clase de puertos marítimos o instalaciones portuarias y todas las demás actividades que digan relación directa o indirecta con estas finalidades. Desde el año 1992 Puerto Caldera S.A. opera el Terminal Portuario Amarcal Punta Caleta, el cual, en junio del año 2006 sustituye el nombre del muelle, quedando hasta la actualidad denominado como Terminal Portuario Punta Caleta. La actividad portuaria se ha desarrollado a través de embarques de fruta en los meses de diciembre y enero, y embarques de minerales durante el resto del año.


Puerto Coquimbo: tiene como objetivo principal la administración, explotación, desarrollo y conservación del puerto y sus terminales; así como de los bienes que posea a cualquier título, incluidas todas las actividades conexas inherentes al ámbito portuario, indispensables para el debido cumplimiento del mencionado objetivo.

Socavon

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