miércoles, 21 de agosto de 2024

El pueblo Mapuche

Los primeros estudios (1882-1940)

https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-781.html

Asentados en el centro-sur del país, los mapuches presentaron una fuerte resistencia durante la Guerra de Arauco. A fines del siglo XIX se realizaron los primeros trabajos etnográficos que proporcionaron un valioso material histórico sobre la forma de vida de este pueblo.

El pueblo mapuche es uno de los pueblos originarios más notorios del país, tanto por su peso social y demográfico como por su fuerte sentido de identidad cultural, que ha encontrado históricamente formas de resistencia y de adaptación a la dinámica del contacto fronterizo con españoles y chilenos.

Asentados históricamente entre los ríos Itata y Toltén, en la zona centro-sur del país, y emparentados lingüísticamente con sus vecinos picunches y huilliches, los mapuches presentaron una encarnizada resistencia a la dominación española durante todo el siglo XVI, hasta el punto de expulsar definitivamente a los castellanos de su territorio, luego de la gran rebelión que duró desde 1598 a 1602.

La Guerra de Arauco se prolongó toda la primera mitad del siglo XVII, decayendo luego de la última gran rebelión mapuche de 1656, fecha desde la cual las relaciones fronterizas se distendieron y se produjeron importantes transformaciones sociales en la familia mapuche, fruto de su expansión a las pampas argentinas y la intensificación del comercio entre éstos y los criollos. Los mapuches debieron resistir durante todo el siglo XIX la intensa presión de las nuevas repúblicas de Chile y Argentina, que a través de respectivas campañas militares ocuparon la región. La integración de la Araucanía al territorio chileno en 1882 provocó el derrumbe de toda una sociedad que había encontrado la manera de adaptarse a siglos de lucha y contacto fronterizo. 

Los mapuches fueron confinados en territorios delimitados por el Estado, cerrándose el tránsito entre Chile y las pampas argentinas y obligándolos de esta manera a convertirse en un pueblo campesino y a habitar tierras de mala calidad entre la zona costera y la precordillera andina. La conformación de grandes latifundios a partir del remate de llamadas "tierras baldías", por parte del Estado, agravó la situación, creando una estructura agraria fuertemente desigual, a la vez que se sumaron, durante la primera mitad del siglo XX, las exacciones y estafas a comunidades mapuches, que vieron mermadas gran parte de sus tierras. El crecimiento demográfico y la contracción de las tierras comunales, inició una intensa corriente de migración campo-ciudad, lo que ha llevado a que hoy más de la mitad de los mapuches chilenos vivan en las ciudades.

Esta etnia fue descrita por cronistas laicos y eclesiásticos en el período colonial, sin embargo, fue a fines del siglo XIX cuando se realizaron los primeros estudios de carácter científico sobre esta etnia. El lingüista alemán Rodolfo Lenz y el sacerdote capuchino Félix José de Augusta estudiaron su idioma, el mapudungun, del cual De Augusta redactó su primera gramática moderna en 1903. Tomás Guevara (1865-1935) y Ricardo Eduardo Latcham, por su parte, redactaron los primeros trabajos etnográficos sobre la etnia, utilizando informantes indígenas y observaciones de campo, así como algunos descubrimientos arqueológicos y los datos proporcionados por cronistas españoles. Desde una perspectiva mapuche se sitúan los trabajos de Manuel Manquilef y la autobiografía del lonko Pascual Coña, que relató oralmente un anciano cacique mapuche al misionero capuchino Ernesto Wilhem de Moesbach.

Los estudios descriptivos de Latcham, Guevara, Augusta y Lenz fueron hechos sobre la base de la realidad mapuche anterior al confinamiento en reducciones, por lo que proporcionan un valioso material histórico y etnográfico sobre la transición entre una sociedad ganadera a una campesina, sometida y clausurada geográficamente.

A mediados del siglo XX, se iniciaron los primeros estudios de campo entre las comunidades mapuches que aplicaron metodologías etnográficas modernas: de esta modalidad destacan los trabajos de Misha Titiev y Louis Faron. En la actualidad, los estudios fronterizos y etnohistóricos han entregado nuevas interpretaciones de la realidad mapuche, sobre la base de una lectura más profunda de las fuentes históricas y nuevos datos etnográficos.

sábado, 17 de agosto de 2024

Primer periódico nacional

Aurora de Chile (1812-1813)

Cuando el 13 de febrero de 1812, salió a la luz pública el primer número de la Aurora de Chile, todos aquellos que abrazaban la causa patriótica, manifestaron la más ferviente alegría. Confiaban en que este periódico sería el instrumento necesario para difundir los ideales patrióticos y erradicar la ignorancia y ceguera de quienes aún no veían que Chile debía ser un país independiente.

Muchos ilustrados patriotas participaron y colaboraron con la Aurora de Chile, pero sin lugar a duda fue el sacerdote de la Orden de la Buena Muerte, fray Camilo Henríquez, la principal figura del nuevo periódico. Nombrado redactor por el gobierno de José Miguel Carrera, fray Camilo destacaba entre sus contemporáneos por sus vastos conocimientos en historia y humanidades. En esta primera etapa del nuevo periódico, jugó un importante papel el tipógrafo norteamericano -también designado por José Miguel Carrera- Samuel Burr Johnston, quien posteriormente publicó sus impresiones acerca de Chile y su proceso político independentista, en su obra Cartas de un tipógrafo yanqui.

La Aurora de Chile se publicó semanalmente durante más de un año y en cada uno de sus cincuenta y ocho números expuso apasionadamente un franco pensamiento independentista. A través de artículos sobre los más variados temas de la actualidad nacional -tales como la hacienda pública, industria, comercio, la policía, la "civilización de indígenas", la instrucción pública o el derecho constitucional- sus redactores buscaron con afán impulsar el progreso de Chile en todos los ámbitos de interés nacional, confiando en un futuro esperanzador y resplandeciente para la patria.

Debido a su clara línea editorial, la Aurora de Chile, tuvo acérrimos detractores que condenaban su espíritu de desafío hacia el dogma de la majestad real. No obstante, el periódico perseveró en la difusión de sus ideales e indudablemente llegó a convertirse en un símbolo del proceso de la Independencia del país. Junto con ello, inició la era del periodismo chileno, transformando a su primer director, fray Camilo Henríquez, en el padre del periodismo nacional.

https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3500.html 

Socavon

Un gigantesco socavón ha aparecido en el norte de Chile Agosto del año 2022 https://www.tiempo.com/autor/pamela-henriquez Es un artícu...