viernes, 29 de julio de 2022

Lengua española

La lengua española, llegó a tierras americanas con los primeros españoles y comenzó con rapidez a propagarse por el continente. Durante la colonia, la lengua hablada en Chile fue adquiriendo sus propias particularidades, rasgos fonéticos, sintácticos y léxicos.

Las lenguas son sistemas de comunicación vivos, sujetos permanentemente como toda expresión cultural a procesos de cambio, adaptación y estabilización. En el caso de la lengua española, esta fue trasplantada a América por los primeros contingentes de conquistadores hispanos que alcanzaron Tierra Firme a fines del siglo XVI, en boca de quienes comenzó a propagarse rápidamente desde la región antillana hacia el resto del continente. La composición demográfica de estos grupos de adelantados resultó determinante en la fisonomía que terminaría adquiriendo el español a este lado del Atlántico: la presencia mayoritaria de población andaluza imprimió al habla americana los rasgos característicos de ese dialecto que hasta hoy la identifican frente a la modalidad peninsular.

Durante el período colonial, la lengua hablada por los habitantes de Chile fue adquiriendo sus propias particularidades, rasgos fonéticos, sintácticos y léxicos que la diferenciaron de las demás variedades de español que cristalizaron en otras regiones hispanoamericanas. El aislamiento geográfico del territorio chileno y su condición relativamente marginal respecto de los centros de irradiación cultural, restaron fuerza a la influencia de los modelos de prestigio vigentes en ciudades como Lima o Madrid, facilitando, en cambio, el desarrollo de ciertos usos propios del habla vulgar. El prolongado contacto cultural entre españoles e indígenas se dejó sentir especialmente en el plano léxico, con la incorporación de un considerable repertorio de voces de etimología mapuche y quechua a la lengua criolla. Para la época de la Independencia, las principales características estructurales del español de Chile habían quedado ya establecidas; pese a ello, ciertos usos lingüísticos y ortográficos aún no estaban del todo afianzados, por lo que el empleo de algunas palabras, su pronunciación y su escritura continuaron mostrando un comportamiento vacilante.

Hacia mediados del siglo XIX, el creciente arraigo de la imprenta, la incipiente articulación de un sistema de instrucción pública y la fundación de instituciones clave en el desarrollo de la cultura nacional -como la Universidad de Chile- generaron un contexto propicio para la fijación de una norma estándar, es decir, de una variedad de lengua convencional, entendida por todos los hablantes de la comunidad, utilizada en el ámbito público y en la enseñanza escolar. Crucial dentro de este proceso fue la figura de Andrés Bello, quien en 1847 publicó su Gramática de la lengua castellana, texto prescriptivo que, al establecer el modelo de lengua culta que prevalecería en el país, puede ser considerado como la más influyente herramienta de política lingüística implementada en la República.

La preocupación de la clase intelectual chilena por fomentar el desarrollo de una identidad cultural propia para la Nación en ciernes dio pie a las primeras discusiones que problematizaron públicamente las singularidades del habla chilena frente al canon peninsular. La famosa controversia filológica de 1842 fue el hito que marcó la germinación de una conciencia lingüística entre los chilenos y que preparó el terreno para las primeras publicaciones relativas al español de Chile que aparecieron a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, fundamentalmente bajo la forma de manuales de "vicios del lenguaje", gramáticas y catálogos de voces de uso diferencial. En esta línea, Zorobabel Rodríguez (1831-1901) publicó en 1875 el primer Diccionario de chilenismos, trabajo de intenciones pedagógicas que dio inicio a la producción lexicográfica nacional.

Pese a estas tentativas preliminares, no fue sino hasta fines de ese siglo, con la llegada al país del filólogo alemán Rodolfo Lenz (1863-1938), que la Lingüística se inició en Chile como disciplina científica. Sus investigaciones de enfoque descriptivo y el exhaustivo trabajo de campo que realizó por décadas fueron un aporte fundacional para el conocimiento del español hablado en Chile, de la literatura oral criolla y de la lengua mapuche, y crearon escuela en el medio académico nacional. Continuador de esta tradición fue Rodolfo Oroz (1895-1997), lingüista que desde 1930 se dedicó a estudiar las particularidades del habla chilena, expuestas in extenso en su obra de referencia obligada La lengua castellana en Chile (1966). La investigación lingüística contemporánea ha tenido entre sus más destacados exponentes a Ambrosio Rabanales (1917-2010), cuyo enfoque de los estudios gramaticales tuvo amplia repercusión en todo el ámbito hispánico.

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3525.html

miércoles, 27 de julio de 2022

 Las Ramadas

La ramada o fonda es uno de los sellos distintivos de nuestras celebraciones nacionales. Estos establecimientos ocasionales, desde sus inicios han expresado una identidad de raigambre campesina que gira alrededor de la comida, el baile y la alegría.

En la actualidad, la ramada o fonda constituye uno de los sellos distintivos de nuestras celebraciones nacionales. Dentro de las festividades cívicas republicanas, hoy denominadas "Fiestas Patrias", destaca la temprana incorporación de esta particular forma de sociabilidad dentro del programa festivo, práctica que persiste hasta hoy.

Distintas denominaciones han recibido las ramadas, cuyos orígenes se remontan al período colonial, específicamente al siglo XVI. Forma de sociabilidad propia de los sectores populares rurales, la ramada fue trasplantada por los sujetos que se trasladaban a las ciudades, quienes, una vez instalados en sus arrabales y suburbios, reprodujeron las costumbres de sus antiguos lugares de residencia.

Así, los vocablos chinganaramada o fonda hacen referencia a algo más profundo que un mero recinto físico. Además de ser centros de diversión genuinamente populares, gestionados principalmente por mujeres, estos establecimientos ocasionales expresaban una identidad de raigambre campesina, conformada de manera independiente a las elites económicas y políticas de la época.

Además de constituir un lugar de entretención esporádica, las ramadas fueron desde época colonial el escenario de diversos eventos de índole familiar, lúdica o religiosa, dada la facilidad con que podían ser levantadas. Al igual que muchas otras instancias de esparcimiento, estas reuniones populares eran amenizadas con música, canto y baile, y en ellas era infaltable la costumbre de consumir alcohol.

Con la instauración de la República en las primeras décadas del siglo XIX, las fiestas cívicas recién instauradas se presentaron como una nueva oportunidad para que el mundo popular reprodujera su particular forma de festejo. Entonces se produjo un proceso espontáneo de apropiación de esta fiesta por parte de la clase dirigente, pues percibió la fuerza social que había tras esta costumbre popular y lo conveniente que resultaba para inculcar sentimientos de adhesión a la nación chilena. La persistencia de esta forma de celebración hasta nuestros días se explica en parte por esta actitud del grupo dirigente que la transformó en la expresión más emblemática del programa festivo republicano, aunque luchó por distanciarla de eventos de tipo religioso.

En efecto, la mayoría de las celebraciones patrias del siglo XX contemplaron la inauguración de fondas y ramadas como parte oficial del festejo, a diferencia de los programas oficiales del siglo XIX, que solo hacían referencia a regocijos, volantines, carreras y música, sin mencionar específicamente estos recintos de entretención popular. El carácter institucional que adquirieron las ramadas como manifestación oficial de la identidad patria, se aprecia en ocasiones como la inauguración de la fonda oficial del Parque O´Higgins en Santiago, evento al cual anualmente acuden autoridades cívicas y gubernamentales, encabezadas por el presidente de la República.

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3545.html

Socavon

Un gigantesco socavón ha aparecido en el norte de Chile Agosto del año 2022 https://www.tiempo.com/autor/pamela-henriquez Es un artícu...