Bernardo O´Higgins y el Mar de Chile
El Padre de la Patria concibió claramente los aspectos de Intereses
Marítimos de Chile, emprendiendo acciones para consolidar una Marina de Guerra,
Marina Mercante, pesca, puertos y una concepción oceano-política que lo guió en
su pensamiento durante sus 64 años de vida.
Introducción
Chile posee hoy en día los dos únicos pasos
naturales entre el Pacífico y el Atlántico, el Estrecho de Magallanes y el Paso
Drake, ejerciendo importantes responsabilidades en el control de las
comunicaciones entre los dos océanos.
Los grandes obstáculos naturales como la Cordillera de los Andes y el
Desierto de Atacama dificultan la comunicación terrestre con otros países y nos
indican que la vía natural de contacto con el exterior para efectuar nuestro
comercio, vital para lograr nuestro desarrollo, es el mar.
Lo anterior determina que Chile tiene una Condición Geográfica Esencial
de país Insular y por lo tanto depende vitalmente de éste en su explotación y
comunicación exterior.
Esta realidad marítima nacional, el Padre de la Patria, Capitán General
Don Bernardo O'Higgins Riquelme, la tuvo siempre presente en su visión de
estadista y así se reflejó en sus acciones y obras emprendidas, aún antes de
iniciar su Gobierno.
Don Bernardo O'Higgins concibió claramente los aspectos de Intereses
Marítimos de Chile, emprendiendo acciones para consolidar una Marina de Guerra,
Marina Mercante, pesca, puertos y una concepción oceanopolítica que lo guió en
su pensamiento durante sus 64 años de vida, hasta cuando en su lecho de muerte
con voz señera repitió la expresión "Magallanes" –
"Magallanes".
En esta presentación se expondrá la consolidada visión marítima del
Padre de la Patria, como resultado de las influencias en su educación que le
permitieron vislumbrarla desde los comienzos de la Nación y sus principales
obras que se perpetúan hasta nuestros días, en relación con ese inmenso
potencial que son los Intereses Marítimos de Chile.
Inicios
de la Independencia Nacional
Durante la Colonia el comercio exterior era monopolio exclusivo de la
Corona de España, el intercambio externo era realizado por la complicada y
demorosa vía Panamá-Callao y la actividad naviera estaba reservada sólo para
satisfacer los intereses del Virreinato de Lima. Lo anterior dejaba al Reino de
Chile limitado a un simple porteo de cargas dentro de los incipientes puertos,
a la pesca artesanal y a las actividades ilícitas de contrabando, todo lo cual
estaba enmarcado en una casi inexistente conciencia e intereses marítimos.
En los débiles inicios de la Patria Vieja el Libertador Don Bernardo
O´Higgins, con 32 años de edad, impulsó a Don Juan Martínez de Rozas, miembro
de la Junta de Gobierno, para adoptar dos medidas esenciales, como eran las de
crear un Congreso Nacional y decretar la libertad de comercio.
Una de las primeras medidas de la Junta de Gobierno, el 21 de febrero de
1811, fue decretar esa libertad de comercio exterior a todas las banderas
amigas a través de los puertos mayores del país como lo eran los de Coquimbo,
Valparaíso, Talcahuano y Valdivia, abriéndolos al comercio mundial y dejando
sin efecto la prohibición de la Corona Española en tal sentido.
Ante esta situación, el Virrey del Perú, Fernando de Abascal
(1811-1812), armó corsarios para bloquear los puertos e impedir el libre
comercio; el temor iba más allá de lo comercial, pues se quería impedir la
entrada de ideas libertarias propaladas por la Revolución Francesa y el
contrabando de armamento.
En 1813, ante la actitud del Virrey, la Primera Junta de Gobierno
decidió organizar una defensa naval, para lo cual encomendó al Gobernador de
Valparaíso, don Francisco de la Lastra realizar algunas adquisiciones pues no
se contaba con ningún elemento. De la Lastra, educado en la Marina Española,
arrendó una fragata norteamericana, "Perla" y compró un bergantín,
"Potrillo", armándolos con cañones y rifles.
En ese entonces mantenía el bloqueo de Valparaíso la fragata
"Warren", de origen norteamericano, arrendada por el Virrey del Perú.
Habiéndose planeado su captura, ésta no tuvo éxito, pues el personal extranjero
de la "Perla" había sido sobornado por los españoles residentes.
Ambas naves ("Warren" y "Perla") dieron caza al
"Potrillo" (2-Mayo-1813), frustrándose esta acción que históricamente
se considera como el primer intento nacional de tener un Poder Naval.
Desaparecía con ello la esperanza de dominar el mar e impedir la llegada de
refuerzos al ejército español desde Perú.
Cuando O'Higgins marchó a Mendoza después de la derrota de Rancagua (1814),
lo hizo con la impresión que esta derrota se debía, principalmente, a la falta
de un Poder Naval que se opusiera al enemigo.
Esta visión marítima la había adquirido "El Libertador" por
sus estudios en Inglaterra en el pueblo de Richmond, en las cercanías de
Londres y sus contactos con el prócer venezolano Don Francisco de Miranda,
además de contemplar la realidad de un país marítimo como es el Reino Unido, en
una época de guerras napoleónicas e incipiente emancipación de las colonias
hispanas, luego de la Independencia de Estados Unidos.
Durante la Reconquista, los españoles restauraron su régimen; dueños
absolutos del mar, no tuvieron problemas para desembarcar sus tropas en Arauco,
hacer simulacros en otros lugares del litoral y transportar sus abastecimientos
sin ningún obstáculo. Esta gran desventaja se tiene cuando en la guerra no se
cuenta con el Control del Mar.
La reacción de O'Higgins luego del triunfo en la Batalla de Chacabuco,
quedó grabada en su célebre frase: "Este triunfo y cien más serán
insignificantes si no dominamos el mar."
Consolidación
de la Independencia Nacional
Superado el período de la Reconquista, en febrero de 1817, asume el
General O'Higgins como Director Supremo, resolviendo en sus primeras
disposiciones la reapertura de los puertos de la República al comercio
internacional. Con ello logró la inserción de la nueva República en el mundo,
siendo un paso trascendente que contribuyó al exitoso desarrollo comercial y
marítimo de Chile en el siglo XIX...
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